miércoles, 26 de abril de 2017

Madrugá 2017. Igual y, a su vez, diferente.

"Igual que ayer permanece"...decía el poeta. Igual y a su vez diferente. Cierto es hermanos, parece que todos los años al llegar la luna de Nisán vivimos las mismas sensaciones, recuerdos, sentimientos. Puede ser que así sea. Es más, lo es pero siempre es diferente. 

Amanece el Jueves Santo en esta tierra. El día del amor fraterno. Cuando el sol se vaya y vuelva a salir de nuevo ya estará pasando por nuestras vidas. El tiempo, que todo lo pone en su lugar, corría. Noche cerrada y tibia. Lucía en su máximo esplendor la luna de parasceve, primera luna llena de la primavera que fue testigo hace más de dos mil años de la Pasión de Cristo. 

Son las dos y media de la madrugada. Te revistes de costalero con la ropa que con sumo cuidado la tarde de antes habías preparado y que lucía impoluta para una de las citas más importantes del año. Camiseta blanca con escudo de la Hermandad que late al compás de Amarguras. Pantalón negro. Faja. Sudadera de idéntico color, zapatillas ¡ah!, y lo fundamental el costal que ha de cargar con nuestra devoción particular.  Te vistes despacio. Coges la medalla del cabecero de la cama que guarda tus sueños el resto de madrugadas del año.  Te despides de tu madre. Sino, ella desde el cielo te manda un beso para que le lleves a la Virgen cerquita de ella. La liturgia del costalero. Parece que es igual que todos los años, pero ya te digo, es diferente.

Tres de la mañana. Llegan los costaleros amarguros. Parece que todo es igual, pero no, es diferente. "Falta gente. Sabemos quienes son. Vamos a tenerlos muy presentes". Empezamos a hacer costales, repartir estampitas, fajarnos. Nuevas caras, que también las hay. ¿Hay algo más bonito que ver la cara de un costalero en el debut bajo el palio? Pues eso. Nervios a flor de piel.  Se reparten los relevos. Toma la palabra Eduardo-la Virgen te dio salud para reencontrarte con nosotros y con tu hijo Edu que debutó como costalero de tu Virgen de siempre- "Nos vamos para la Iglesia. Que la Amargura nos está esperando".

Cuatro y media de la madrugada. La cofradía se organiza en el interior de la Parroquia. Penumbras y sombras. Adoración al Santísimo. Aún se puede sentir el calor humano de los hermanos de la Vera Cruz que habían finalizado su estación de penitencia un rato antes. Costaleros de Padre Jesús y los propios de su madre de la Amargura se confunden entre el gentío. Unos van otros vienen. Nazarenos morados y blancos con capa morada se disponen. Las miradas buscan a las devociones de cada uno. Parece que todo es igual, a priori lo es, pero no. Falta gente. 

Tañen las campanas del reloj de la plaza. Son las cinco. Hora Santa. El portalón de la Parroquia se abre. Sale la Cruz de Guía de la cofradía. 517 años de historia detrás. Un reguero de paisanos esperan la salida, en primer lugar del Nazareno. Me acerco hasta la puerta. Te busco. Te encuentro. Él va poquito a poco hasta a ti. Sostienes entre tus manos un trozo de los pecados de los mortales. Este año ese madero va cargo de peticiones directas para tu persona. Decidido, colocas la cruz a tu Señor. Salud. Parece que todo es igual pero no, amigo Checho deberías estar debajo de Él siendo sus pies. 

"Ausencia en la trabajadera;
llora el palo, te echa de menos,
se siente extraño,
al no verte ahí abajo"

"Señores vamonos". Certeras palabras de Eduardo marcaban el inicio del camino de la Amargura. Se levantan los faldones. Oscuridad. Recogimiento. Gente que va debajo sin estar físicamente que se fueron de este valle de lágrimas al orbe celeste. Palabras de aliento del capataz a sus hombres. Comienza a moverse el pasopalio presidido por la Madre de Dios con la advocación de Amargura. Y San Juan, el discípulo amado tiende su mano para aliviar su pena. 

"Oído, vámonos finito y suave, sin rodillas como nosotros sabemos costaleros"- decía desde las entrañas del paso Juan Cantero hijo. Su voz marca el compás del palio y pellizca hasta a los corazones de hielo e inertes.  Misma maniobra que siempre: "cada patero con su pata". "Vamos a mirar la cara a la Virgen, para ir bajando poco a poco el paso". "Señores repartirse por los costeros por la delantera y la trasera". Suena el llamador. El palio va a tierra. Se coloca en el frío mármol de la parroquia. "Poco a poco y sin tirones nos vamos para la calle". "Despacio, aguantar la delantera que no se vaya el paso." 

Ya en la calle el respetuoso silencio del pueblo era la nota dominante. Solo se podía escuchar mandar al capataz junto con los sonidos propios al levantar el palio para colocarle los zancos. De nuevo llama Eduardo:

-"Juan".
-"Dime, Eduardo, dime"- le respondió.
-"Escúchame miarma, esta primera levantá se la quiero dedicar a un costalero del Señor que está ahí mirándonos desde el balcón. Para que Nuestro Padre Jesús lo ponga bueno. Su padre fue muchos años costalero de la Amargura. Tos por iguá valientes, a esta es" 
-Va por er checho, fuerte arriba los tíos- dijimos desde abajo.

El palio subió al cielo. Empezó a sonar "Amarguras"  para Ella, para la Reina de la Madrugá que se perdía entre la muchedumbre que se daba cita, un año más en la céntrica plaza de España de Guadalcanal. Y "La Madrugá" en forma de marcha se hizo presente por los sones de la Banda de Música de Alanís. El paso andaba fino. Sin estridencias. Poco a poco. Iluminado con la luz de la candeleria refulgía entre la negrura de la noche.  

Pasaba el tiempo. Se para el pasopalio en casa de Serrano. En la calle San Sebastián, vulgo "de la farmacia". Ahí estaba el que fuera su capataz durante años. Esperándola como todos la esperamos a que nos venga a ver. "Va por él". "Aquí viene su hijo debajo". Legado amarguro. No hay más verdad que esa. 

Aún es de noche. Pasamos "La concepción" con Reina de San Román, "arroró", como preludio a la nueva levantá dedicada Adriano que fuera también capataz de nuestra madre y que ya iguala para la eternidad a los amarguros que piden sitio en la cuadrilla de los cielos. "Fuerte arriba". "Vamos a acordarnos de su hijo Migue que no puede estar este año aquí debajo". Allá donde estuviera seguro que se acordó mucho. 

Comienza a despuntar el alba en el horizonte. Primeras claras del día. Los vencejos madrugadores anuncian la inminente mañana del Viernes Santo. La cofradía morá transita por los cantillos. Suena "Amargura en tu amancer" marcha dedicada a la Virgen. Relevo en el antiguo pub "julito". Algo comienza a notarse en el ambiente. Hay ganas. La calle Granillos ya se atisba. Como telón de fondo los compases de "La Madrugá" para revirar buscando la mítica calle. Ya estamos. El palio comienza su peregrinar por citada calle. Andando de frente con la Amargura. Cambio de tercio. "La Estrella Sublime", para Ella. Los corazones laten más aprisa. Hay un "noseque" que nos ayuda a subir la calle. Ya estaban bajando desde el cielo sus amarguros para acompañarnos en nuestro pensamiento. Cada cual tiene un recuerdo que hace más liviana la subida. Tan liviana que prosigue la chicotá al compás de "Virgen de los Estudiantes". Cuanto sentimiento acumulado aquí abajo. Poe, en un alarde de arengar a su gente, exclama por tres veces "VIVA LA AMARGURA", respondiendo su gente desde debajo al grito de "VIVA". Sin alardes ni estridencias, puro sentimiento, prosigue quien escribe haciendo lo propio. El Señor, en la calle de la Amargura, calló tres veces y se levantó, nosotros quisimos remorar su mensaje. Gozo y devoción iban de la mano. El paso no baja sigue su periplo. Hemos alcanzado la esquina con la calle Espíritu Santo. Suena el poema sinfónico de Font de Anta "Amarguras". El palio comienza a descender las empinada calle López de Ayala en busca de la plaza. Que cosa más grande a mi ya no me salen palabras, sinceramente. Vívelo. Salud.

El sol del Viernes Santo es un hecho. Una luz única en el año. Está de luto. Esa misma luz entraba por entre los huecos de las trabajaderas. Ya le vemos la caras a los hermanos que van a nuestro lado. Nubes de incienso se mezclan con aromas de azahar recién florecido por los naranjos de la plaza. La Amargura ya cambió su semblante. Se le secaron las lágrimas por el sol vacilante. 

Buscamos el lugar donde la vida se hace experiencia. La Residencia de nuestros mayores. Allí nos esperan. Pasamos lista con la mirada. Falta alguien, José que recitaba sus poesías a los Cristos y a sus Vírgenes. Ya goza de la vida eterna junto a su querida Petra. Los que están, miran con ternura a la Virgen. Por un ratito se la llevamos para que les de salud. "Hasta el año que viene, si Ella quiere"´- se le escucha decir entre susurros. La Amargura se pierde buscando la Avenida. "Esto se acaba"- dice Antonio el capataz.

Momento para los amarguros. Poco más allá de la fragua ,levantá tradicional dedicada a las madres: 

"-Juan.
-Eiiiiii. Dime Eduardo corazón- responde Cantero hijo
-Está levantá va por las madres, él que la tenga que la cuide, él que no que se acuerde mucho de ella"
-"Vamos a acordarnos de Cándido, por la labor que hizo el año pasado". "Fuerte arriba con Ella. Al cielo".

Somos conscientes de que todo se va consumiendo. Se acaba. Se nos escapa de entre las manos. El palio sube el palacio con maestría y elegancia. Suenan las notas de "A tí Manué". Se arria el paso. El Nazareno está entrando a la parroquia. Suena "La Saeta" se despide de su pueblo. Hasta el año que viene. En el balcón de nuevo, el amigo Checho, "Toma su cruz y síguelo ". Con paso firme sin dudar y siempre de frente. El año que viene serás de nuevo costalero mío. Le dijo a su modo. Emoción.

Y llega la Amargura. Sones macarenos. "Macarena" del maestro Emilio Cebrián. Se adentra en la plaza. La Virgen parece cansada. "¡Que bonita, hijo que bonita!"- dijo Antonio. Suena de nuevo, "Amarguras". Se nos escapaba como si de un suspiro se tratase. Cierra los ojos. La Virgen va de camino hacia el interior de la Iglesia. Ya no hay música. Sólo se escucha el rachear de los costaleros y el capataz mandando. 

Son las 10:34 del 14 de abril de 2017. Los zancos se posaron para siempre y hasta el año que viene. El ocaso de la madrugada. El sentimiento volvió a teñirse de Amargura. Ahí queó. Salud para todos ustedes. Fue igual pero siempre diferente.

Habrá una historia por cada persona que tuvo el honor de vivir en sus carnes esta pasada madrugá. Cada cual con un motivo, una historia detrás que lo hace único y especial, un sentimiento, una promesa o dar gracias a Ella.

Con todo mi cariño y afecto a mi amigo Checho. Va por ti. (Ya no puedo escribir más.Emoción).




sábado, 4 de marzo de 2017

Crónica y fotografías de la Igualá en la cuadrilla de la Amargura

Llegó marzo. Con el, nuestro corazón late más a prisa. ¿Por qué será hermano?. Si, ya está aquí la liturgia de la espera. Comienza un año más su caminar. Y todo empieza cuando Ella, María Santísima de la Amargura, viste sencilla y hermosa alejada de sus atributos de reina. Ella lo es siempre, ¿verdad?. Sus galas de hebrea se disponen por la talla que allá por 1943 creará el maestro Illanes. La Amargura de hebrea marca el camino a sus hijos costaleros que comenzaron, en el primer viernes de cuaresma su preparación, para el Viernes más esperado por todos. 

La cita, como de costumbre, en la casa de hermandad. Noche cerrada en Guadalcanal. Hacía frío. No importaba. Allí habita el calor humano de los costaleros que arropan la noche gélida. Poco a poco van llegado las mismas caras de siempre. Sonrisas. Miradas cómplices. Saludos fraternales. Y caras nuevas con un brillo en los ojos que hacían ver la incertidumbre del costalero novel en esta cuadrilla. Alegría de los veteranos por ver cada año nuevas incorporaciones  a la familia amargura.

Toma la palabra Eduardo, uno de los capataces, dio la bienvenida a todos para posteriormente indicar  el procedimiento  a seguir en el ritual de colocar a los hombres del costal bajo las trabajaderas del pasopalio de la Amargura. Desde la primera trabajadera a la última, la liturgia de la igualá conformó a la cuadrilla de la Amargura para la madrugá del Viernes Santo de presente año.

Se abrió el portalón de la Casa Hermandad. -"Nos vamos para la calle"- dijeron los capataces. Tras realizar las diferentes probaturas en el interior, el pasopalio encaró la puerta para realizar un ensayo de una hora de duración aproximadamente.

Al finalizar, los corrillos, con su refrigerio en mano, comentaban las batallitas que dio de sí la igualá, así como, las típicas historias que el mundo del costal amarguro ha dado en estos años de singladura.

La próxima cita será, si Dios quiere, el viernes 24 de marzo. Mismo sitio, misma hora. Y más ganas, si cabe, para estar junto a Ella. Caminante, el camino hacia la madrugá cada vez más cerca. Salud para todos, hermanos.

Ahí queó.





lunes, 16 de enero de 2017

TIEMPO DE ENSAYOS

Hace apenas unos días, los capataces  Antonio Rincón y Eduardo Ventura, comunicaban a su cuadrilla el calendario de ensayos para preparar la próxima salida procesional de nuestra Amantísima titular, María Santísima de la Amargura y San Juan Evangelista.


Recordar a todos sus costaleros que la asistencia es necesaria para el buen hacer de la cuadrilla en la próxima madrugá. Queriendo seguir en la dinámica de siempre, siendo la asistencia el único punto a tener en cuenta a la hora de repartir  la hoja de relevos.

Desde este medio invitamos a todas aquellas personas que deseen formar parte de nuestra cuadrilla a presentarse el día de la igualá a tan esperada cita.

Contactos;

Eduardo 608 41 74 45
Antonio 666 20 58 16






Salud!

martes, 4 de octubre de 2016

Era se una vez, un colectivo de nuestra sociedad al que llaman Amarguros.


 Dicen que suelen ser diferente al resto de personas y que se van contagiando de diferentes formas y maneras, ese sentimiento entra en contacto con la sangre,  directamente le llega al corazón y de ahí se reparte por todo el sistema sanguíneo.


Ocurrido esto hay una gran variedad de amarguros, aquí algunos casos; 


Puede darse el caso, que desde los primeros años de edad (incluso meses) quede impregnado al verla a ella, una vez ocurrido esto su único deseo es formar parte de ellos y ser un amarguro más.  Normalmente pasa con los primeros rayos de la mañana.

El niño o niña, que ha vivido en su familia de alguna manera esa forma tan especial de quererla, bien sea de costalero, de nazareno, de la mujer que desde las 5 de la mañana camina detrás del paso o de aquel que desde el  balcón  le reza al verla pasar.  

A pesar de verla siempre nunca la miró a los ojos, no encontró esa conversación eterna, la misma que tiene con el discípulo amado. Necesitó a alguien que le hablara de ella y antes de contarle todo, se entrega como el mismo amarguro que se impregnó desde pequeño.

Se habla que desde tierras lejanas y cercanas, sin saber por qué, sintieron ese temblor en el cuerpo que te entrecorta la voz,  justo al entrar a la iglesia quedaron mirándola para siempre.

Aquel que pierde a un ser querido, y ese ser  de alguna manera llegó a tenerle fe,  no dudo que no se convierta en uno de ellos para encontrase con él o ella en aquella esquina donde se juntan el cielo y la tierra cuando el sol vence a la luna.

Nunca pensó en ella y nunca se acercó,  pero vio en su hijo o hija que creaba un algo (ese algo aún no se puede definir, ya que el diccionario tiene bastantes deficiencias para explicar ese algo)  que le hizo caer y creer.


Cuentan que no tiene cura y que para siempre quedan bautizados con ese nuevo nombre que orgullosos llevarán el resto de sus días, a veces algunos cumplen su ciclo y por algo que aún no se,  cada madrugá se quedan en sus casas pensando en ella y esperando a que todo pase.  Otros comienzan en una esquina, de nazarenos, pueden llegar a ser costaleros, pocos su capataz, pero al final  vuelven a ser nazarenos y terminan en una esquina con lágrimas en los ojos y una tímida sonrisa.  Cuando todo esto parece que termina, esperan a que San  Pedro les abra las puertas del cielo un amanecer más… 

viernes, 1 de abril de 2016

Madrugá 2016. Una historia de emociones.

Siempre es complejo expresar sentimientos a través de la palabra escrita. Más aún, cuando nos inunda, días después, ese torrente de vivencias, estampas que engloban lo que hemos dado en llamar "El sentimiento se llama amargura". ¡Amarguros, perdonadme!, os lo ruego porque, aún sigo en esa nube, que entre todos hemos ido construyendo en estas cinco horas bajo el manto de la señora de la madrugá. 

Se fue el sol del jueves santo. Llego la noche a nuestro pueblo." ¡Ya no hay vuelta, atrás!- Cuando salga el sol de nuevo ya estará pasando"- comentábamos, como siempre. Antes de irnos a casa a "esperar", el encuentro con unos y otros. Morsi, Cándido, Germán, Poe, Paraka, Pepe Caseli... Nuestras caras lo decían todo. Ganas. Nervios. Que sé yo. Que den las cinco y meternos bajo su manto.


Pasaron las horas. Llegó la hora...Primer pellizco. Descuelgas la medalla que guarda el cabecero de tu cama y vela tus sueños cada noche. Rezas. Te vistes. Pura liturgia costalera. -"Mamá me voy". -"Hijo, ten cuidado y que disfrutes".- me dijo. Ella era feliz, porque su hijo estaba feliz. La luna de parasceve. de Nisán o de madrugá iluminaba la oscura noche. Eran las tres y cuarto de la madrugada. "Vente pa´mi casa, hay que preparar lo de Eduardo, todo tiene que salir cuadrado"- me dijo mi hermano Juan. Y en su casa se respiraba amargurismo por todos lados. Y de ahí al encuentro con el resto de amarguros que llegaban poco a poco al lugar de citación. Liturgia, pura liturgia costalera. 

El reloj marcaba las campanadas. Eran las cinco. Todo estaba dispuesto. Era una madrugá especial, por las ausencias físicas que no en nuestro pensamiento. Faltaba gente.Cada uno de nosotros tenemos presente a alguien en nuestro sentir. Pero, faltaba Él. Aquella persona que ha sido en estos últimos veintipico años capataz de Nuestra Señora y otros años costalero de su Amargura, que sigue siendo nuestros ojos y que la salud, la que tanto pedimos cada día del año, le fue esquiva este año. Va por ti Eduardo. 

La Amargura estaba radiante. Lucía remozada la corona de Seco Velasco, restaurada por un hijo suyo Juan Cantero, amén de un puñal que estrenaba este año y realizado por su persona. Un cañaveral de luces iluminaban la cara de la dolorosa que gubiará el maestro Illanes. San Juan consolaba el llanto amargo de la Virgen por esas personas que queriendo estar no pueden. 

"Señores vámonos para dentro del paso".Mientras tanto,  Nuestro Padre Jesús ya se perdía entre la muchedumbre que se agolpaba en la plaza. Alzó la voz, Cándido. Palabras de aliento a los hombres de costal. Quiso acordarse de aquellas personas que le metieron en vena el ser Amarguro. "Mi hermano, el Llorón, Serrano, etc. Que curioso. Este año se estrenaban bajo la Amargura, cuatro hijos de antiguos costaleros de aquellos con los que compartí vivencias de joven". Juan Carlos, hijo de Serrano, antiguo capataz, su primo Pablo Llano, de la casta de los serranos, hijo y hermano de costaleros. Chiki, hijo de un antiguo costalero, José Miguel "El llorón" y Jesús Carmona, hijo de Manolín Carmona. ¡Qué el legado costalero siga vivo de padres a hijos!.

En la Iglesia solo está el pasopalio rodeado por sus nazarenos blancos de capa morada que se disponían a tomar la plaza, su gente.  El palio levantando comenzó su caminar. -"Oído, vámonos, finito y suave costalero no quiero rodillas vamos a caminar con la Amargura"- decía Juan, la voz de abajo que nos pellizca el corazón cada madrugá. -"Venga de frente costalero" - decía el capataz. Ya está la Amargura a la altura de la puerta. Se quitan los zancos. "Cada patero con su pata". Señores repartirse por los costeros, por la trasera y la delantera". Muy despacio para abajo, A esta es" Suena el llamador. El palio comienza a bajar a la tierra de los mortales. "Muy poco a poco". "Vamos a mirar los varales". "Venga vamonos para la calle, costalero". "Empujamos muy despacio". "Movimientos suaves y sin tirones".

Comienza a sonar "Amarguras". Sus notas rompen el aire fresco de la madrugada. Y así, poco a poco, el palio va saliendo a la plaza.  Los ojos de los allí presentes buscan la mirada de la hebrea amarga. Se ven lágrimas. El incienso perfuma esa estampa. Costaleros, nazarenos mirando por un instante a la Amargura.  Es un momento fugaz porque el capataz ordena subir el paso y colocarle las patas. "Lo que hemos dicho, mucho oído y despacio arriba". Se eleva el paso. Se colocan los zancos. Aplausos del gentío a la maniobra consumada con éxito. Nos metemos debajo. Nos deseamos suerte con los compañeros que nos cruzamos. Miradas cómplices. Primera levantá en la calle. Suena de nuevo la marcha Amarguras. Vamos caminando "finito y suave" como nos ordena el capataz. Termina la marcha. Se arría el pasopalio. Buenas sensaciones debajo. -"Dicen que la salida ha estado muy bonita, el palio venia de lujo" comentaba en voz baja algún costalero. Llama de nuevo Cándido. -"Juan". - Dime, Cándido, dime, -le contestó. -"Al cielo, fuerte arriba con la Amargura. Tos por iguá Amarguros. A esta es. El palio se elevo al cielo. Sonaba Margot, y la Amargura se perdia entre los naranjos de plaza para buscar los Mesones. Mención especial una levantá muy sentía, aún en la negra noche. Alzo la voz Candi Vázquez y quiso dedicar la levantá a la familia Sola Torregrosa y en especial a su amigo Matías. Momento emotivo. Seguro que le acercamos la Amargura al cielo. 

"Hay que ganarle a cada mano señores", comentaba el capataz a su pateros. Y así, discurríamos por Mesones para buscar San Sebastián a los sones de "La Madrugá". En el horizonte ya se atisbaba el clareo de la mañana. Este año amanecería antes. Cosas de horario de invierno. Se arrió el palio a la altura de la casa de Serrano. Se le dedico una levantá a su persona. "Su hijo va aquí debajo". 


El piar de los pajarillos mañaneros comenzó a sonar en el estrechón de Guaditoca. Sus melodías se confundían con las notas de Valle de Sevilla, interpretada por la Banda de Albaida, atenta y dispuesta a lo que se le solicitaba por parte de la cuadrilla. Ya entrando en los cantillos, sonaba Nuestro Padre Jesús, como antesala a una de las chicotás más emotivas y valientes de toda la estación de penitencia. Me refiero como no podría ser de otra manera a la subida de la calle Granillos. Mitíco emplazamiento. Lugar donde se bautizan amarguros que no han sido de cuna. Allí donde la casta se hace andar elegante y valiente. Allí donde se asoman aquellos que no están físicamente y nos ayudan a subir la cuesta. No sé lo que pasa en ese lugar. Solo sé que hay que estar presente para vivirlo. De verdad lo digo. Con el corazón en la mano. Aquí nos quitamos las caretas y nos presentamos tal y como somos. Levantá previa al iniciar la subida, por el amigo que no está, por los seres queridos que se fueron al balcón de los cielos dijo nuestro Cantero hijo.Pellizco. Salvada la primera señal, el palio comienza a caminar, va en una nube. Suena "Estrella Sublime" , para la Estrella de la Mañana como dijo el poeta. La trabajadera es un hervidero de sentimientos. Como digo hay que vivirlo. Hoy no me salen palabras para narrar ese momento. Termina la marcha y comienza Virgen de los Estudiantes, -"hay que seguir costalero, hay que seguir"- dijo Antonio el capataz. 

La mañana era una realidad. Un sol de viernes santo coronaba el cielo azul, como el de las fotografías de los años noventa. Si, ese mismo era. Un regalo de Dios para los sentidos. La luz mañanera entraba de lleno por entre las rendijas de los respiraderos. La Amargura ya cambio su cara. Y bajamos la calle camachos con Procesión de Semana Santa en Sevilla, para llegar de nuevo al centro y de ahí la cita obligada con nuestros mayores, que esperan la llegada de la Virgen, para rendirle tributo un año más, como ellos saben. Son las nueve de la mañana. El palio comienza a encarar la puerta de la residencia al compás de Amarguras. Los abuelos sentados aguardan impacientes. Sus ojos son un canto a la vida y a la lucha.Es un momento íntimo. De recogimiento y de pedir salud por ellos. El capataz dedica una levantá por ellos. El palio se pierde por Santa Clara para buscar la Avenida y de ahí el Palacio. "Hasta el año que viene si tú quieres"- como dice uno de los mayores despidiéndose de la Virgen. "Se nos acaba, chiquillo". Vamos disfrutar de los que nos queda".



Todo se iba consumando. El paso arriado espera que entre el Nazareno a su templo. Son las diez menos veinte. Restaban dos marchas para el encuentro. La Amargura te extrañó Eduardo al no verte delante suya guiándola entre la penumbra de la noche y las claritas de la mañana. Pero Ella, que es justa, te ofreció su mejor estampa. Cuando ya viene de vuelta, con la carita cansada. Hermosa y llorosa se te presentó ante tus plantas. Venía el palio fino, elegante y andando. Sonaba "La Madrugá". La plaza callada esperaba la llegada de la Virgen. "Aquí ha venido Eduardo, vamos hacerlo por él miarma"."Ole la gente de la Amargura". Y se escucho su voz. No podía faltar.- "Ole los costaleros buenos" -dijo Eduardo a su gente. Pellizco. Y sonaba "Amarguras". Lágrimas de emoción se derramaban. "Abajo con el, ahí quedo"- dijo Antonio. Empezó a entrar el palio en la iglesia. Suave, despacio, que no quiera entrar. Un vez dentro, ocurrió el momento, más emocionante de la madrugada. Eduardo y la Amargura como protagonistas. Nosotros, su gente, arropándolo. Frente a la Amargura, se le hizo entrega de un presente en forma de candelabro realizado por Juan Cantero, y coronado con un cirio de la candeleria del pasopalio, regalo de tu cuadrilla. Allí la emoción se desbordó. Por las circunstancias y por el hecho en sí. "Tu cuadrilla, con cariño te entrega este regalo Eduardo, para que la Virgen te ilumine y te de salud".

"Tu fuiste su costalero,
tu eres su capataz,
Vamos con la Amargura al cielo,
que Eduardo te está esperando,
que quiere volver a llamar,
y hablarle a su costaleros buenos
a los Amarguros de corazón y costal"

Eduardo cogió el llamador y con voz decidida llamó a Juan: 
"-Juan. Dime, Eduardo, dime, le contestó desde abajo. Vamonos miarma, la última y hasta el año que viene si Dios quiere...Toosss por iguááááá valientes, va por ustedes...A esta es". 

El palio se elevó al cielo como nunca. Y el sentimiento volvió a ser Amargura. Ahí quedo. Gracias. Salud. 


Habrá una historia por cada persona que tuvo la suerte de vivir esta pasada madrugada. Cada una con un motivo, un sentimiento, una oración, una promesa, un dar gracias que Ella concedió en algún momento determinado.



GRACIAS A TODOS.

viernes, 12 de febrero de 2016

Se celebró la Igualá con éxito en la Amargura y ahora esperan el primer ensayo.



Apenas llegadas las 20:30h del pasado  22 de Enero, los costaleros de María Santísima de la Amargura iban llegando a la casa de Hermandad, como cada año, puntualidad  y compromiso. 


Aunque algo no era igual, faltaría un grande de nuestra familia, una persona que deja el corazón y el alma por ella, por eso, este año y con más razón que nunca sus costaleros dejaran la sangre en esas trabajaderas para que desde una esquina cualquiera puedas sentir su amargura. El llamador aun te espera, porque si “el sentimiento se llama amargura”, tú ha sido capaz de hacernos llegar esa bendita locura. 


Seguidamente entre todos los allí presente, se decidió que saliera de capataz junto a Antonio Rincón, por un año, Cándido Rincón y dejando la posibilidad de que Francisco Javier Ortiz, según necesidad en las trabajaderas saliera junto a ellos. 


Una vez esto, se comenzó a igualar el paso, costalero por costalero y después  de una hora aproximadamente se terminó de igualá, se hicieron la ropa y levantaron el paso por el interior de la casa hermandad, todo correcto y esperando la llegada del próximo ensayo, que tendrá lugar hoy día 12 de febrero en el mismo lugar y a la misma hora.







Sin más agradecer  a todos los costaleros el compromiso con la cuadrilla, desde los que se desplazan desde otras localidades hasta los que hacen un esfuerzo por asistir al mismo.

viernes, 8 de enero de 2016

CALENDARIO DE ENSAYOS (AMARGURA DE GUADALCANAL 2016)



El costalero y la cuenta atrás son hermanos gemelos.  Cuando llegas a la última chicotá ya estás pensado en la primera del año que viene, la mente o el corazón es así, no sabes si estarán todos, si faltará alguien, o a saber lo que puede pasar en un año.  Por eso pides salud para cada uno de todos los presentes; gente de a pie, nazarenos, capataces, costaleros, penitentes, músicos y por supuesto… por el que no pudo estar. 


¡ESTA ES LA PRIMERA DEL AÑO QUE VIENE!      ¡QUE NADIE FALTE!       ¡SALUD! 



Y ¡AL CIELO!



El tiempo no hay quien lo pare, nada ni nadie, siempre va de frente y así pasan las madrugadas hasta llegar a la esperada. Por eso una vez pasada la Navidad ya estás pensando en que pronto avisarán del día de la  igualá, rumores que poco a poco se hacen realidad.


 Y  así fue, cuando los reyes magos repartieron ilusión por todas las casas del mundo, los costaleros de la Amargura al despertar ya tenían el calendario de ensayo para la próxima Semana Santa.


IGUALÁ; 22 de enero
1º ENSAYO; 12 de febrero
2º ENSAYO;  26 de febrero
MUDÁ ;  17 ó 18 de marzo (pendiente de confirmación)

Hora; 20; 30
Lugar; Casa de Hermandad

Por ello y desde este medio, en nombre de los capataces del paso de palio de MARÍA SANTÍSIMA DE LA AMARGURA  de Guadalcanal;  citan a  todos y cada uno de sus costaleros en las fechas puestas anteriormente.




INVITANDO también a todas las personas interesadas a formar parte de esta cuadrilla. Pueden ponerse en contacto con Eduardo Ventura 608 417 545 ó Antonio Rincón 666 205 816.


SE RUEGA PUNTUALIDAD Y CONFIRMACIÓN DE ASISTENCIA EN CADA UNO DE LOS DÍAS.





RECUERDA QUE SIN TI LA SEMANA SANTA NO SERIA IGUAL